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Si bien estas patologías afectan a todos los países y regiones, “la mayor carga recae en los países de ingresos bajos y medianos, que representan el 86% de estas muertes prematuras”.

Cada dos segundos, una persona menor de 70 años muere a causa de enfermedades no transmisibles (ENT), como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las respiratorias crónicas, las cuales -junto con las de salud mental-, son el origen del 74% de todos los decesos que se producen al año, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) al presentar su último reporte sobre estas patologías.

“Cada año, las ENT cobran la vida de 17 millones de personas menores de 70 años, una cada dos segundos. La mayoría de estas muertes prematuras son prevenibles”, indicó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS en la introducción del informe “Números invisibles. El verdadero alcance de las enfermedades no transmisibles”.

Si se amplía a toda la población, el número de muertes por año por ENT alcanza las 41 millones de personas, siendo las enfermedades cardíacas (como las cardiopatías), el cáncer, la diabetes y las dolencias respiratorias crónicas (como el asma) las principales causas de estos decesos.

Ghebreyesus señaló que si bien estas patologías afectan a todos los países y regiones, “la mayor carga recae en los países de ingresos bajos y medianos, que representan el 86% de estas muertes prematuras”.

Esto se debe a que en todo el mundo, pero más en esos países, “millones de personas, especialmente en entornos de bajos ingresos, no pueden acceder a la prevención, tratamiento y atención que podría prevenir o retrasar las ENT y sus consecuencias”.

El informe describió que las enfermedades cardiovasculares (ECV) afectan el corazón y los vasos sanguíneos y son la causa de más muertes a nivel mundial: se estima que producen 1 de cada 3 muertes (17,9 millones de personas al año) en tanto que el 86% de estos decesos “podrían haberse evitado o retrasado eliminando riesgos para la salud por prevención y tratamiento”.

“Millones de personas, especialmente en entornos de bajos ingresos, no pueden acceder a la prevención, tratamiento y atención que podría prevenir o retrasar las ENT y sus consecuencias”Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS

Respecto del cáncer, el trabajo relevó que es responsable de 1 de cada 6 muertes (9,3 millones de personas por año), de las cuales se estima que se podrían haber evitado el 44%.

En tanto, de las enfermedades respiratorias crónicas (como asma o EPOC) se calculó que es la causa de 1 de cada 13 decesos (4,1 millones de personas al año), de los cuales hubieran podido prevenirse un 70%.

Por último, en cuanto a la diabetes, el informe puntualizó que es la causa de 1 cada 28 fallecimientos (2 millones de personas al año), y el 95% es tipo 2.

A la vez, estas enfermedades representan una “enorme carga para las economías mundiales y nacionales”, que según se estimó costarán unos 30 billones de dólares entre los años 2011 a 2030.

El trabajo también concluyó que muchos de los factores que causan estas enfermedades, como el consumo de alimentos poco saludables, tabaco y alcohol “están fuertemente influenciados por la industria, incluyendo la formulación, diseño de empaque, mercadeo y promociones de productos”.

En este contexto, la OMS advirtió que “los jóvenes corren un riesgo particular”, ya que mucha de la publicidad está especialmente destinada a ellos.

Sobre los factores de riesgo, el informe detalló que el tabaquismo está asociado a 8 millones de muertes por año, e igual cantidad de decesos producen las dietas no saludables; mientras que el abuso de alcohol provoca 1,7 millones de muertes cada año y la inactividad física 830 mil fallecimientos.

Por otra parte, se estima que el 99% de la población mundial vive en lugares con contaminación de aire, en tanto que la obesidad (que está asociada a un mayor riesgo de tener muchas enfermedades no transmisibles) se triplicó desde 1975.

Sobre la relación entre las ENT y Covid-19, el trabajo destacó tres aspectos: en primer lugar, que en los primeros meses de la pandemia, el 75% de los países informaron interrupción de los servicios esenciales para las ENT.

Otro eje es que durante la pandemia las medidas de salud pública, como los cierres, a menudo condujeron a una reducción de la actividad física y a inseguridad económica, lo que significó que muchas personas no podían pagar para comer una dieta saludable.

“Podemos hacer una comparación y pensar que Covid se cobró 6 millones de muertes mientras que las ENT se cobran más de 17 millones de personas menores de 70 años; y un dato no menor es recordar que de las personas fallecidas por coronavirus, una enorme cantidad tenían ENT”Ramiro Heredia, médico especialista en clínica médica

Por último, y no por eso menor, es que las personas con ENT tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave por coronavirus.

“Luego de tres años de pandemia en los que vimos día a día el número de infectados, recuperados y fallecidos por Covid-19 y también cómo a las personas que tenían enfermedades no transmisibles les iba peor, en hora buena la OMS realizó este informe y pone sobre el tapete la importancia de las ENT”, señaló a Télam Ramiro Heredia, médico especialista en clínica médica del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Y continuó: “La prevención de los factores de riesgo es fundamental para reducir la carga de estas enfermedades y en este contexto la OMS se fija como meta disminuir en un tercio la mortalidad de estas enfermedades y apuntar a una mejor salud de la población para 2030″.

“Esto es importante además por cómo impactan enfermedades como Covid o posibles emergentes en las personas que tienen ENT”, añadió.

Heredia sostuvo que para tomar dimensión del problema de salud pública que esto representa “podemos hacer una comparación y pensar que Covid se cobró 6 millones de muertes mientras que las ENT se cobran más de 17 millones de personas menores de 70 años; y un dato no menor es recordar que de las personas fallecidas por coronavirus, una enorme cantidad tenían ENT”.

A modo de conclusión, el informe señaló que “la buena noticia es que esto se puede cambiar”.

Informe de la Organización Mundial de la Salud sobre enfermedades no transmisibles / Foto: Carlos Brigo.

“Inversiones adicionales relativamente pequeñas en prevención de ENT y tratamiento podrían hacer una gran diferencia mucho antes de 2030”, apuntó el trabajo.

En ese sentido, estimó que “gastar US$ 18.000 millones adicionales por año en todos los países de ingresos medios y bajos podría generar beneficios económicos netos de US$ 2,7 billones en los próximos siete años “, por lo que “sería una inversión y no un costo”.

Fuente: telam.com.ar

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