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El acuerdo de la Provincia se da en momentos en que el ministro intenta convencer a Alberto y a Cristina de avanzar con el Fondo antes de los comicios

La escalada del dólar blue de las últimas semanas -que llevó la cotización a $183- es uno de los emergentes, acaso el más notorio, de la incertidumbre en el futuro de la economía. Pero no es el único que está en la superficie. Algunos bancos líderes ya advirtieron de algunos movimientos llamativos -incipientes aún- pero al que los financistas les prestan suma atención.

Uno se relaciona con la actitud de las empresas. Algunas están incrementando el nivel de deuda en pesos, a través de créditos de corto plazo. Aprovechan que las tasas de interés se mantienen bajas a pesar de la aceleración inflacionaria. A las compañías les conviene tomar préstamos antes que vender sus billetes verdes.

Otro movimiento se relaciona con la dolarización de los pequeños ahorristas, que en las últimas dos semanas compraron el cupo (o parte) de u$s200 mensuales que les habilita el Banco Central.

En algunas entidades, el volumen de la demanda se duplicó. El resultado no es preocupante: en caso de que esa misma tendencia se verifique en todo el sistema financiero, la compra de divisas resultaría inferior a los u$s100 millones en todo el mes.

Lo alarmante es la tendencia, más que el hecho concreto. Por eso, en el equipo económico sonaron todas las alarmas.

Tal como publicó iProfesional a comienzos de esta semana, hay mucha preocupación entre cámaras empresarias ante las dificultades para entrar productos importados a la Argentina. Un inconveniente que se agravó en las últimas dos semanas, después de que el Gobierno reforzó el “cepocambiario.

Los conflictos por la escasez de dólares en la economía no son nuevos en la Argentina. Y genera preocupación dentro y fuera de la Casa Rosada.

Ayer miércoles, el equipo económico salió a ponerle el pecho a la situación. “No hay posibilidad de un cimbronazo antes o después de las elecciones”, aseguró la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont luego de la reunión semanal del gabinete. “Sostenemos que el Banco Central, a partir de las políticas de regulación cambiaria, tiene absoluta espalda para asegurar la estabilidad cambiaria”, completó la funcionaria durante una conferencia de prensa.

La suba del “blue” desde que empezó julio causó sorpresa en el equipo económico, ante el agrandamiento de la brecha al 90% entre el “blue” y el “mayorista”.

El sobresalto tiene que ver con que se adelantaron los tiempos. En el equipo económico admiten que “siempre hay tensiones” en la previa a las elecciones, pero reconocen por lo bajo que los sorprendió el “timing”.

Por lo pronto, Marcó del Pont destacó la ola de compras que viene haciendo el Banco Central, que le permitirá disponer de un “colchón” de divisas para hacer frente a la creciente dolarización.

En lo que va del mes, el BCRA adquirió más de u$s1.000 millones. Unos u$s7.500 millones desde que arrancó el año. Para la autoridad monetaria ese colchón de divisas es suficiente para defender el tipo de cambio ante una ola dolarizadora, teniendo en cuenta que el “súper cepo” pone límites muy claros a esa tendencia. Y que el grifo de las importaciones lo va regulando el propio Banco Central.

De todas formas, hay un hecho potente. Existe preocupación entre los funcionarios. Y, en ese sentido, la decisión de Axel Kicillof de cerrar un acuerdo con los acreedores de la provincia de Buenos Aires, casi un año después de que lo hiciera el gobierno nacional, no pasó desapercibido en el gabinete nacional.

Kicillof avanzó en un acuerdo con acreedores de la Provincia

Para algunos funcionarios de primera línea, la decisión del gobernador de acordar con los fondos de inversión -aun cuando no contaba con el 100% de las adhesiones- sería el paso previo a que Martín Guzmán llegue a un acuerdo con el Fondo Monetario.

De acuerdo a esas visiones en los despachos oficiales, el resquemor a un temblor cambiario, a un ensanchamiento más grande de la brecha, en las próximas semanas, podría obligar a la Casa Rosada a apurar el pacto con el FMI.

Sabido es que Guzmán es partidario de concretarlo. Y es lo que algunos funcionarios de primer nivel de la administración central suponen que se formalizará en las próximas semanas.

La versión de que Guzmán viajará a Washington hacia fines de mes acrecentó las versiones de un probable más pronto que tarde.

El ministro intenta convencer a Alberto Fernández y a Cristina Kirchner que el acuerdo con el Fondo Monetario se firme antes de las elecciones. En concreto, en la previa a los próximos vencimientos de deuda con el organismo.

Además, Guzmán viene curtido. Escuchó la preocupación de parte del Fondo Monetario y también de los países “ricos” por el nivel de las reservas del Banco Central. El FMI quiere que el Gobierno se asegure la contención de las divisas que tiene atesoradas. Los técnicos del organismo ya expresaron su rechazo a la idea de pagar los próximos vencimientos de deuda con los DEGs que se repartirán por la ampliación de capital del Fondo.

Lo que sí es claro es que se acercan las fechas en las que debería desembolsar unos u$s4.500 millones (entre septiembre y diciembre) por vencimientos que tendrán que saldarse con las debilitadas reservas del Banco Central, a menos que antes se firme un acuerdo con el Fondo.

El acuerdo de la Provincia se da en momentos en que Guzman quiere cerrar con el FMI antes de los comicios

Además de los u$s1.900 millones que vencen en septiembre y los otros u$s1.900 millones de diciembre, habría que abonar u$s349 millones el mes que viene y otros u$s394 millones en noviembre. A los que habría que sumarle la primera cuota de u$s215 millones con el Club de París de finales de este mes.

Para el FMI, hoy en día, las reservas del BCRA pasaron a ser la cuestión central del programa con la Argentina. Y en línea con eso, la amplitud de la brecha cambiaria, que volvió a agrandarse en las últimas semanas.

¿Será el paso adelante que dio ayer Kicillof la señal que le faltaba a Guzmán para avanzar en (su) ansiado acuerdo?

Algunos colegas del economista platense observan ese escenario. Las próximas jornadas serán decisivas para desentrañar el próximo acto.

Fuente: iprofesional.com

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